Un problema con el bus podría dejar sin escolarizar a once niños de Viana
(Firma: Miguel Ascón | Lugar: o barco)
Once niños de San Cibrao, una pequeña parroquia de Viana do Bolo, podrían quedarse sin escolarizar este curso. Sus padres han decidido no enviarles al colegio como medida de presión para que el autobús que realiza el transporte escolar entre hasta el pueblo para recoger a sus hijos. La parada que realiza actualmente ese vehículo tiene marquesina a la ida, pero no a la vuelta y los niños deben cruzar la carretera en plena curva, en un lugar sin señalizar por donde los coches suelen pasar a una velocidad considerable.
Las clases de primaria empezaron el lunes en el Colegio Bibei sin que desde entonces hayan pisado las aulas ocho niños de San Cibrao. Otros tres tampoco lo harán a partir del día 25, cuando se inician los cursos de secundaria en el Instituto Carlos Casares. Sus padres piensan mantener esta medida de presión hasta que el autobús -en realidad un microbús de 15 plazas- entre en el pueblo o se acondicione la margen derecha de la carretera en dirección a A Gudiña con espacio suficiente para que el vehículo aparque y con un paso de peatones para los alumnos.
Los padres tienen claro, no obstante, que el autobús podría entrar sin problemas por las angostas calles del pueblo. «E logo, ¿o camión de basura e o repartidor de butano non soben por aquí?», argumenta Josefa Salgado, madre de una niña de ocho años cuya casa es también la más alejada de la parada. Aún así, la distancia no es el problema, sino la peligrosidad.
Accidentes
«Se xa había perigo cando nós iamos ó colexio…», recuerda Cristina Pérez, madre de un chaval de cuatro años que, de momento, se ha librado de su estreno escolar. De hecho, una compañera de clase de su época como alumna sufrió un atropello cuando bajaba del autobús y una mujer mayor falleció hace cinco años al embestirla un coche cuando caminaba por esa misma curva. Los padres, sobre todo los de los niños más pequeños, acompañaban hasta ahora a sus hijos a la parada cuando iban hacia Viana y les esperaban allí a la vuelta para regular ellos mismos el tráfico y evitar los atropellos.
Esta situación, aseguran, ha sido denunciada repetidas veces ante la dirección del centro. Hace unos cinco años los padres reunieron firmas y las entregaron en el colegio con la intención de que se hicieran llegar a la Consellería de Educación, «aínda que eu penso que nunca chegaron a saír de alí», sospecha Concha García. El caso es que su solicitud no ha recibido nunca una respuesta satisfactoria para ellos, que ven la decisión de no enviar a sus hijos a clase como la única salida para lograr sus exigencias.
Gestiones
El delegado de la Consellería de Educación en Ourense, que asegura que no conocía el problema hasta que comenzó el presente curso, ha iniciado gestiones para buscar una solución para los niños de San Cibrao. «Ninguén falou comigo», se lamenta. Gonzalo Iglesias Sueiro se ha reunido con el jefe de servicio de Transportes y «se as condicións da estrada son adecuadas se solucionará en poucos días», explicaba ayer el delegado.
15 de Novembro, 2006 - 11:28
Esa señora de la que se habla es mi abuela. Y la verdad es que no hay derecho de que no se den por aludidos y que den lugar a que se haga una huelga al no llevar a los niños al colegio. Tan dificil es acceder a que el bus entre en el pueblo o son ganas de joder la marrana. Una vida de un niño vale mas que el dinero que dice la coselleria que vale el bus?.