Recuerdos del volframio
Los alumnos del IES Carlos Casares vianés tuvieron ayer la oportunidad de descubrir cómo el trabajo incansable en las minas de sus abuelas ha cambiado su entorno actual.
(Firma: Miguel Ascón | Lugar: o barco)La diferencia entre las mujeres veiguesas que ayer hablaron en Viana y su público no era sólo la edad. Tres ex trabajadoras de las minas de volframio que, desde la Primera Guerra Mundial explotaron los alemanes en la comarca valdeorresa, explicaron su experiencia a los alumnos del IES Carlos Casares.
«Íamos máis dunha hora andando, con neve e todo», explicaba de forma apasionada Isabel Martínez, de 73 años. Su trabajo en la mina de Ponte (A Veiga) era también muy duro. Las mujeres se dedicaban al lavado del material después de que los hombres lo extrajeran de las galerías. Pero las diferencias iban más allá de las tareas asignadas, ellas cobraban doce pesetas diarias y ellos el doble.
Diferencias
Una de las alumnas preguntó a las mujeres cómo veían sus familias y los hombres del pueblo que ellas empezasen a trabajar, pero esa decisión fue tomada más por necesidad que por una actitud revolucionaria. «Non tiñamos para comer senón ganabamos», decía Isabel Martínez.
Todo ha cambiado mucho desde entonces, aunque algunas discriminaciones persisten. La carga de trabajo doméstico no estaba repartida de forma racional. Según contaban ayer las veiguesas, después de llegar de las minas, los hombres descansaban pero ellas debían ocuparse de los tareas del hogar.
Todo ello, teniendo en cuenta que por entonces no existían electrodomésticos que facilitasen esa actividad. Isabel Martínez explicó que las mujeres salían al campo con las vacas y llevaban la ropa sucia consigo para limpiarla en el río. «Agora somos moi cómodos porque temos auga e temos tamén lavadora», decía.
Camila Escuredo, de 86 años, explicó también a los chavales su trabajo al frente de un telar, un oficio «que agora xa non fai ninguén», matizó. Esta mujer hizo un reflexión que sirve para ilustrar cómo ha cambiado, gracias a su trabajo, el entorno de los alumnos que la escuchaban: «Traballabamos de sol a sol. Non mirabamos o reloxo porque non o tiñamos».