Endesa vende a un matrimonio de Madrid su residencia de ingenieros por 619.000 euros
Endesa vendió la vieja residencia de ingenieros de Viana por 619.000 euros. Sus nuevos propietarios son un matrimonio de Madrid que tendrá que aguardar unos cuatro meses, el tiempo que llevarán los trámites administrativos, para poder disfrutar de ella.
Un matrimonio de Madrid firmó este lunes el preacuerdo de compra de la vieja residencia de ingenieros de Endesa en Viana. Los nuevos propietarios entregaron una parte del total en concepto de entrada, aunque aún deberán esperar unos cuatro meses para poder disfrutar de su adquisición. Durante este periodo, la eléctrica regularizará la situación de la propiedad en el Registro de Viana. Actualmente, consta que pertenece a Endesa cuando debería constar Endesa Generación como titular.
En tanto no finalizan estos trámites administrativos, las labores de mantenimiento de finca y edificio seguirán corriendo por cuenta de la empresa. La vieja residencia de ingenieros está situada en la calle Nicolás Tenorio, dentro del casco urbano de Viana. La rodea una finca de 7.800 metros cuadrados, que también aparece incluida en esta operación. El precio de adquisición fue de 619.000 euros, la última oferta anunciada en la página de internet en la que se dio a conocer la venta del complejo residencial.
Poblados en venta
Endesa se está encontrando con más dificultades para vender los poblados de San Agustín y San Sebastián. “El precio es alto y están casi vandalizados”, reconocen en la empresa. El primero de ellos, que se encuentra en un peor estado de conservación, tiene 12 casas y una finca de 12.000 metros cuadrados. Su precio de venta es de 550.000 euros. Más caro resulta el poblado de San Sebastián, aunque está mejor conservado pues los últimos residentes de la empresa lo abandaron más recientemente. Posee ocho casas e incluye 40.000 metros cuadrados de terreno.
El precio fijado para la venta es de 719.300 euros. Los nuevos sistemas de las centrales hidroeléctricas -que no precisan de personal trabajando en cada presa-, sumados a unas mejores carreteras -que facilitan los desplazamientos-, favorecieron el abandono de estos poblados y su puesta en venta. La mayoría de ellos datan de los 50 ó 60, cuando se construyeron los embalses. Esta operación fue concertada tres años después de que el Concello, entonces gobernado por el socialista Sergio González, se interesase por el inmueble. En aquella ocasión el equipo de gobierno intentó la cesión por diez años, una opción que desestimó su sucesor en la alcaldía, el “popular” Andrés Montesinos