El fracaso del miniparque rural

M. Beramendi / P. Seoane | 16/11/2008 | La Voz de Galicia.

Pese a las advertencias lanzadas por empresarios y economistas durante muchos años, la Xunta apenas impulsó suelo empresarial en las áreas más dinámicas de Galicia, particularmente en las siete grandes ciudades. En aras del equilibrio territorial, y para combatir la despoblación del rural y satisfacer a muchos alcaldes, se promovieron pequeños polígonos en el interior, pero el tiempo ha demostrado el fracaso de esa estrategia, bien por la escasa demanda o por problemas de comunicación. Existen muchos ejemplos.

Cumplido ya un año del cierre de un acceso provisional al polígono industrial de Vilamarín (Ourense), que en precario mejoraba la entrada a las parcelas, una parte significativa de los propietarios las mantienen vacías, sin desarrollar proyecto ni construcción alguna. Aun tratándose de un enclave privilegiado, por su situación en la carretera nacional de Ourense a Santiago a pocos kilómetros de la capital de As Burgas, las dificultades que encuentran para la entrada los vehículos pesados que llegan desde la capital gallega están siendo un pesado lastre.

La primera empresa se instaló en este parque en septiembre del año 2006. Desde entonces, sobre 61 parcelas, treinta están construidas sin que sobre las demás «haya noticias», según el presidente de la asociación de empresarios de Vilamarín, Eliseo Lorenzo Carballo.

Pero en Ourense hay más ejemplos. En A Gudiña, sus 55.000 metros cuadrados están calificados en el plan de urbanismo para un fin industrial-empresarial, pero el regidor sabe que no hay dinero y no se hará. En similar situación está el parque de Nogueira de Ramuín, con un plan sectorial para sus 32.200 metros cuadrados, formalmente entregado por la Xunta al concello, como Rubiá y Trives, pero sin desarrollo. Los 30.000 metros de Riós y los 27.800 de Viana do Bolo siguen esperando la entrega por la Xunta.

En la provincia de Lugo – según informa el periodista Xosé María Palacios desde Vilalba- también existen numerosos ejemplos. El polígono de A Pastoriza tiene ocupadas, en estos momentos, cinco parcelas de un total de 25. Está prevista la realización de obras en otras nueve, compradas por la misma empresa, con lo que todavía quedaría una parte, ya vendida, sin edificar.

Nuevas estrategias

El Concello, gobernado en coalición por PSOE y BNG desde las pasadas elecciones locales, achaca la situación, entre otros asuntos, al tamaño de las parcelas -insuficiente para empresas de tamaño mediano o grande-, a la falta de perfil industrial de un municipio de claro peso ganadero, a la cercanía de otros polígonos (como el de Meira), ?o a la falta de ánimo inversor de los dueños de las parcelas.

El polígono está junto a la carretera LU-122, una de las principales vías de enlace entre Lugo y la costa, y quedará a pocos kilómetros de la autovía del Cantábrico (A-8), aunque los tramos más cercanos están todavía en obras. Curiosamente, al lado del polígono hay más suelo de uso industrial que podría urbanizarse si fuese necesario.

Deixe un comentario