La gastronomía de nuestro pueblo esta basada en el cultivo y cría de los propios alimentos, una cultura sanísima por cierto, como todo buen pueblo gallego. Y como buen pueblo la cocina tradicional casera, es decir, la de la abuela, la conservamos tal y como era. Así lo intento reflejar en estas recetas que muestro. Una de las materias primas de la alimentación gallega del interior es la carne, bien conocida es la calidad de la carne de la zona ya sea cerdo, ternera, cabrito, cordero… Tenemos la suerte de vivir en una zona con la configuración climatológica adecuada y los recursos alimenticios necesarios para que estas carnes se desarrollen con maximo esplendor.
¿Y nuestros rios?, vaya ríos tenemos con abundantes truchas de diferentes variedades, anguilas, black-bass, peces e incluso, por increíble que parezca, mejillones de río (no comestibles por la dureza de su carne y, por lo que he oído, de gusto a pollo para aquellos que los han provado) pero esta especie de mejillones es un bioindicador de calidad del agua, es decir, solo se dan en aguas extremadamente limpias, como las de nuestros rios.
Dada la gran abundancia de agua, nuestros cultivos no son solo para alimentar las carnes, sino también para sementar numerosas variedades para condimentar y acompañar dichas carnes creando platos exquisitos. Cultivos de este tipo son maíz, cebada, trigo, grelos, patatas, verduras de todo tipo siembran nuestras huertas.
Os Choupís

Los choupís (Macrolepiota procera) son un regalo de los dioses y como tal hay que tratarlos, no deben arrancarse ni pisotearlos aunque estén secos o podridos, o sean de otra especie. Non deben cojerse si no se está seguro de que son comestibles. Cuando se van a coger choupís hay que llevar dos cosas: una navaja y una cesta. La navaja nos servirá para cortarlos y la cesta para ponerlos en ella después de cortarlos ( importante recordar que nunca se deben arrancar, ya que si fuere de esta manera no volverían a salir al año siguiente) . Para prepararlos deben limpiarse bien con un paño húmedo y sacudirlos; aunque también se pueden lavar bien , pero en este último caso secarlos muy bien.
Lo bueno de los choupís es que además de ser un delicioso majar, encontrado en pocos lugares admite todo tipo de preparaciones: con carne, pescado, huevos, rebozados, en tortilla…pues en la cocina todo es echarle imaginación y amor.
En la pagina se muestran una serie de recetas imprescindibles en toda cocina que tienen como ingrediente principal los choupines, este manjara tan típico de nuestra tierra.
Androllas
La androlla, que así llaman en algunos lugares a la tripa grosa del cerdo, es el nombre de un embutido que recueda un poco al Botelo o Botillo de El Bierzo, pero existen dos diferencias entre estos embutidos: para la androlla se utiliza la tripa gorda, en cambio para el botelo se utiliza el estomago. La carne utilizada tambien es distinta de un embutido a otro, mientras para androlla se utiliza costilla adobada y troceada para el botelo se utilizan huesos y carne de la cabeza.
El tamaño tambien es distinto ya que con una androlla acompañada de unas patatas y algo de verdura come una persona y un botelo con el mismo acompañamiento pueden comer unas 5 o 6 personas.
Se dice que la androlla la inventó hace aproximadamente dos mil años un galego orensano de O Bolo llamado Petrus Petri,de aí que algunos llamen Pedro Prez a este embutido. La androlla se presenta en tripa gorda, ahumada coma si fuera un chorizo, y rellena de costilla troceada con carne, y todo ello sazonado con sal, pimiento dulce, pimiento picante, y ajo en su justa medida para no degradar el sabor tan particular de la androlla. Despues le corresponde pasar unos diez dias ahumandose y un par de meses secando para amadurecer y lista para cocinar.